El ágora de Esmirna. La iglesia perseguida.

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El ágora de Esmirna. La iglesia perseguida.

Vista del pórtico oeste desde el centro de la explanada.

Izmir ya estaba habitada hace 5000 años o puede que incluso antes, según han revelado recientes hallazgos. Las ruinas más  destacadas de la época antigua de la ciudad son el museo al aire libre del Ágora de Esmirna. Está situado en el mismo centro de Izmir, junto al famoso bazar de Kemeralti y a los pies del monte Pagos (Kadifekale). Esmirna es también una de las siete ciudades que aparecen en el Libro del Apocalípsis, donde destaca por no recibir ningún reproche y por su fortaleza frente a las persecuciones. No nos llevará mucho tiempo recorrer este sitio arqueológico y disfrutar del paseo por una ciudad refundada por Alejandro Magno y que fue una de las más ricas de Anatolia durante siglos. No en vano, es conocida como la perla del Egeo.

Museo al aire libre del ágora del EsmirnaLa entrada al ágora está en un calle perpendicular a la avenida que sube hacia Kadifekale y que delimita el Bazar de Kemeralti. Cuando entramos tenemos una vista elevada de todo el museo con el pórtico oeste a nuestra izquierda, los restos de la basílica frente a nosotros y el cementerio otomano a nuestra derecha. El ágora era una plaza con dos áreas comerciales y una basílica, lo que podemos visitar hoy son los restos de la reconstrucción que hizo el emperador Marco Aurelio tras el terrible terremoto del año 178 que destruyó completamente la ciudad. Debido a dicha experiencia, tanto la basílica como las zonas comerciales porticadas se construyeron sobre una estructura de arcos resistente a los movimientos sísmicos y que hoy se puede bajar a visitar. Recientes excavaciones han descubierto una calle que llegaba al ágora directamente desde el puerto y que servía de entrada de mercancías y viajeros a la ciudad. Hay que recordar que en aquellos tiempos el puerto se encontrada donde hoy está el karavanserai del Bazar de Kemeralti, por lo que apenas 400 metros separaban al ágora del puerto.

Cementerio otomano

Una buena forma de visitar el museo, tras pasar entre los dos leones que custodian la entrada, es dirigirse a la parte derecha para ver el cementerio otomano, posteriormente echar un vistazo a la zona donde se encontraba el pórtico oriental del que no se conserva casi nada y después cruzar la explanada para dirigirnos al pórtico occidental con la conocida línea de columnas que constituyen la imagen más conocida del ágora. En nuestro camino pasaremos entre numerosos restos que se encuentran en el centro del ágora y que en su día fueron un templo de Zeus. A nuestra derecha estarán los restos de la basílica, donde se continúa excavando.

Pórtico oeste

La visita a la zona situada bajo los arcos que sustentaban el pórtico es una muestra de la seriedad y conocimientos arquitectónicos de los ingenieros romanos. Allí abajo encontramos calles pavimentadas,  con fuentes y un eficaz sistema de drenaje que ha perdurado hasta hoy. También encontraremos inscripciones griegas y romanas que conmemoran hechos destacados como visitas de emperadores o celebraciones de juegos. Los arcos continúan bajo las ruinas de la basílica aunque ahí hay zonas donde se está trabajando actualmente y no se puede acceder  Si estamos haciendo nuestra visita en los calurosos meses del verano de Izmir, este es un lugar del que nos costará salir.

Inscripción conmemorativa de los juegos de gladiadores que duraron cinco días organizados por Julius Menecles Diophantus

Inscripción conmemorativa de los juegos de gladiadores que duraron cinco días organizados por Julius Menecles Diophantus

Esmirna siempre fue un lugar con una importante población judía, lo que motivó la llegada de muchos sefarditas procedentes de España tras su expulsión en 1492. En la época romana apoyaron las numerosas persecuciones que sufrieron los cristianos de la ciudad y que encontramos anunciadas en el Libro del Apocalípsis. En la Escritura, Esmirna aparece como una iglesia que sufrirá persecuciones pero que se enfrentará a ellas gracias su sólida fe, junto a Filadelphia es la comunidad que constituye un ejemplo entre las siete mencionadas. En Esmirna tuvo lugar el martirio de San Policarpo, patrón de la ciudad, que murió en la hoguera en el teatro situado a unos trescientos metros al sureste del ágora del que no se conservan restos por encontrarse en una zona habitada.

Desde luego, merece la pena que encontremos un rato en nuestra visita a Izmir para visitar el Ágora. Aunque no se encuentren entre las ruinas mas espectaculares de una región rica en restos arqueológicos, no tendremos que separarnos de los lugares más turísticos de la ciudad y podremos contemplar el origen de una de las ciudades que están a la cabeza del desarrollo de la actual Turquía.

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Siete IglesiasVer mapa de las Siete Iglesias del Apocalípsis.

Mapa Izmir y alrededoresVer mapa de Izmir y alrededores.

http://es.wikipedia.org/wiki/Esmirna

http://en.wikipedia.org/wiki/Agora_Open_Air_Museum_of_İzmir

http://apocalipsis-biblico.blogspot.com.es/p/mensaje-las-siete-iglesias.html

http://www.primeroscristianos.com/index.php/actas/item/313-acta-del-martirio-de-san-policarpo-de-esmirna-ano-155-d-c

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Un comentario »

  1. Increíbles ingenieros los romanos. Construir sobre arcos para absorber las ondas sísmicas es sencillamente genial. Menos mal que no se les ocurrió hacerlo con amortiguadores, porque les habrían echado a perder el invento a los japoneses.
    De todas formas el tamaño impresionante del ágora, da idea de la importancia de la ciudad en aquella época.

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